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MF2522_2 · Tratamiento del agua y mantenimiento de equipos

La piscina climatizada: intercambiadores, deshumectación y calidad del aire

Qué equipos añade una piscina cubierta y climatizada —intercambiador de calor, deshumectadora, renovación de aire— y qué controles específicos exige: humedad, temperatura ambiente, CO₂ y Legionella.

Una piscina cubierta y climatizada no es una piscina de verano con techo: añade equipos para calentar el agua y, sobre todo, para controlar el aire del recinto. Si el aire no se gestiona, aparecen condensaciones, corrosión y ese olor a cloro característico que, en realidad, es señal de mala calidad del aire.

Calentar el agua

El agua del vaso se calienta con un intercambiador de calor alimentado por una caldera o una bomba de calor; el intercambiador transfiere el calor sin mezclar el circuito de calefacción con el del vaso. Es habitual que la misma sala produzca también el agua caliente sanitaria (ACS) de duchas y vestuarios.

El aire del recinto

El reto de una climatizada es la humedad: el agua se evapora constantemente y satura el aire. La deshumectadora controla la humedad relativa, y la renovación de aire introduce aire exterior para evacuar la humedad y los contaminantes. Como regla práctica, la temperatura del aire se mantiene ligeramente por encima de la del agua: así se limita la evaporación y la condensación sobre paredes y ventanas.

Controles que solo existen en climatizadas

Sobre los parámetros del agua comunes a cualquier vaso, las climatizadas añaden el control del ambiente:

  • Humedad relativa y temperatura ambiente del recinto.
  • CO₂ interior, como indicador de que la renovación de aire es suficiente.
  • Legionella: los vasos climatizados y los de hidromasaje, al generar aerosoles, requieren control específico frente a esta bacteria.

Las cloraminas y el olor a cloro

El olor fuerte a «cloro» de muchas piscinas cubiertas no es exceso de desinfectante: son cloraminas (cloro combinado) que se acumulan en el aire mal renovado e irritan ojos y vías respiratorias. La solución no es echar menos cloro, sino mejorar la renovación de aire y reducir la carga orgánica del agua. Un buen control del aire es tan importante como el del agua en una instalación climatizada.

Preguntas frecuentes

¿Por qué huele tanto a cloro en una piscina cubierta?
Ese olor son cloraminas (cloro combinado) acumuladas en un aire mal renovado, no exceso de desinfectante. Se corrige mejorando la renovación de aire y reduciendo la carga orgánica del agua, no echando menos cloro.

¿Qué se controla en el aire de una piscina climatizada?
La humedad relativa, la temperatura ambiente y el CO₂ del recinto, además de los parámetros del agua. El aire se controla porque condiciona la salud de los usuarios y la corrosión de la instalación.

¿Hay que controlar la Legionella?
Sí en los vasos climatizados y de hidromasaje, porque generan aerosoles. Es un control específico añadido al del resto de parámetros.