MF2522_2 · Tratamiento del agua y mantenimiento de equipos
Anatomía de una instalación acuática: vasos, compensación, playas, accesos y duchas
Las partes de una piscina de uso público y su función: el vaso como unidad de control, el circuito de tratamiento, el vaso de compensación, las playas, los accesos y las duchas.
Una piscina de uso público no es solo el vaso donde se baña la gente: es un conjunto de elementos —vasos, circuito de tratamiento, vaso de compensación, playas, accesos y duchas— que el RD 742/2013 trata como una unidad sanitaria cuyo control se organiza vaso a vaso. Conocer cada parte y qué función cumple es el primer paso para mantener el agua dentro de norma.
El vaso: la unidad de control
El RD 742/2013 define la piscina como la instalación formada por uno o varios vasos destinados al baño, junto con las construcciones y servicios complementarios. La consecuencia práctica es que toda la obligación de control es por vaso, no por instalación: los parámetros se miden en cada vaso, los puntos de muestreo se definen por vaso y circuito, y la información que se expone al público señala siempre a qué vaso corresponde. Una instalación con vaso recreativo, vaso infantil y spa tiene tres cadenas de evidencia independientes.
Tipos de vaso por función
- Recreativo / polivalente: el vaso principal de baño general.
- Deportivo / de natación: profundidad y dimensiones para entrenamiento o competición.
- Infantil / de chapoteo: lámina de agua reducida; suele exigir tiempos de recirculación más cortos.
- Hidromasaje / spa: vasos con agitación que generan aerosoles, por lo que añaden control frente a Legionella.
- Terapéutico: uso sanitario o de rehabilitación.
El circuito de tratamiento
El agua no se trata dentro del vaso: circula. Sale del vaso, pasa por filtración y desinfección, y vuelve tratada. Por eso el control toma muestras en al menos dos puntos —uno en el circuito y otro en el propio vaso, en la zona más alejada de la entrada de agua—, de modo que se pueda comparar lo que entra con lo que hay en la lámina. El detalle del recorrido se desarrolla en su página específica.
El vaso de compensación
En las piscinas con rebosadero perimetral (sistema desbordante), el agua que rebosa por el canal no se pierde: se recoge en el vaso de compensación. Desde ahí la bomba la aspira para enviarla al tratamiento y devolverla al vaso ya filtrada y desinfectada. Cumple dos funciones: regula el volumen (absorbe el agua que desplazan los bañistas) y estabiliza el circuito. Un depósito mal dimensionado o sucio compromete todo el tratamiento aguas abajo.
Playas, accesos y duchas
- Playas (o andenes): la franja que rodea el vaso. Pavimento antideslizante y pendiente hacia el desagüe, no hacia el vaso, para que el agua de limpieza no reintroduzca suciedad.
- Accesos: escaleras y, cuando proceda, medios para personas con movilidad reducida. Son puntos de inspección de seguridad.
- Duchas: su función es higiénica y preventiva. La ducha previa al baño reduce la carga de contaminación que el bañista aporta al agua (sudor, cremas, restos orgánicos), que es la principal fuente de consumo de desinfectante.
Qué vigila el operario
Identifica cuántos vasos tiene la instalación —cada uno es una cadena de control independiente—, localiza los puntos de muestreo de cada vaso y del circuito antes de empezar a registrar, revisa el vaso de compensación (nivel y limpieza) como parte del circuito, y comprueba el estado de playas y duchas, que son fuentes de contaminación cruzada si no se mantienen. En VERAQUA la instalación se modela como un conjunto de vasos y la evidencia se atribuye al vaso concreto sobre el que se actúa.
Preguntas frecuentes
¿Una piscina es lo mismo que un vaso?
No. La piscina es la instalación completa; el vaso es cada uno de los recipientes de agua que la componen. Una piscina puede tener varios vasos y cada uno se controla por separado.
¿Para qué sirve el vaso de compensación?
Recoge el agua que rebosa por el canal perimetral en las piscinas desbordantes, regula el volumen ante la entrada de bañistas y alimenta la bomba que envía el agua al tratamiento.
¿Por qué es obligatoria la ducha antes del baño?
Porque reduce la suciedad orgánica que el bañista aporta al agua, que es lo que más desinfectante consume. Es una medida preventiva, no solo de confort.